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viernes, 4 de octubre de 2013

Hoy 04 de octubre se celebra el día de San Francisco de Asís, patrono de los animales y de los ecologistas, por tal motivo hoy también se celebra el Día Mundial de los Animales y día del Veterinario en España. Feliz día a todos mis colegas e invito a todas las personas a difundir y practicar el mensaje de San Francisco de Asís, que es el de proteger y respetar a todas las criaturas creadas por Dios. Feliz día !!!



domingo, 29 de septiembre de 2013

Rabia Equina

El día 28 de septiembre se ha establecido como el Día Mundial de la Rabia, por tal motivo considero pertinente la publicación del siguiente artículo, el cual espero les sea de mucha utilidad.

Rabia en el Caballo

La rabia es una enfermedad neurológica mortal causada por un virus del género Lyssavirus, perteneciente a la familia Rhabdoviridae, el cual infecta el sistema nervioso y las glándulas salivales. La rabia tiene implicaciones en salud pública porque ésta puede afectar a todos los animales de sangre caliente, incluyendo a las especies domésticas y al ser humano. El virus se transmite en forma directa a través de la saliva, mediante la mordedura de animales infectados y excepcionalmente por contaminación de una herida abierta o mucosas con saliva de un animal infectado.

El virus de la rabia una vez inoculado, se propaga al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) a través de los nervios periféricos y a nivel cerebral, causa una encefalitis masiva (inflamación del cerebro) y muerte de las neuronas, ocasionando flacidez y falta de activación neuronal y al extenderse a las glándulas salivares, el virus replica y se disemina a través de la saliva (fig.1).

 Figura 1. 

Existen tres (3) formas de presentación de la enfermedad, a saber: 1) Cuando hay manifestaciones de enfermedad cerebral, el trastorno se denomina forma furiosa de la rabia; 2) Cuando los signos reflejan enfermedad del bulbo raquídeo, se denomina forma tonta y 3) Cuando la enfermedad se relaciona con la médula espinal, se denomina forma paralítica.

Desde el punto de vista epidemiológico la rabia es considerada una zoonosis clásica, es decir, es una enfermedad transmitida de los animales al hombre y ésta se puede transmitir de dos formas:
  1. Rabia urbana, en la que el perro es el principal transmisor
  2. Rabia salvaje, la cual es transmitida principalmente por animales silvestres como murciélagos (hematófagos e insectívoros), zorrillos, zorros, coyotes, lobos, mapaches y tejones, entre otros.

Por lo general los caballos se infectan cuando éstos exploran ambientes en los que hay animales silvestres y son mordidos en la boca, la cabeza o las extremidades. Igualmente se transmite la enfermedad por mordedura de murciélagos y perros no vacunados. En este sentido, existen factores que podrían aumentar el riesgo de exposición al virus, entre éstos podemos citar: a) el pastoreo; b) la presencia de animales silvestres en el área; c) la presencia de animales rabiosos en el área y d) los caballos que viajan a zonas con casos frecuentes de rabia.  

Afortunadamente la rabia es una enfermedad poco frecuente en caballos, aún así la enfermedad no debe ser ignorada por los dueños y criadores de caballos, ya que la rabia es una enfermedad mortal que afecta a los caballos de todas las edades y razas por igual, así como al ser humano.

Signos clínicos

Una vez que aparecen los signos clínicos, la enfermedad es mortal y la duración del período de incubación va a depender de la concentración de virus en el inóculo, es decir, de la dosis de virus aplicada; de la proximidad de la herida al cerebro y/o de áreas muy inervadas, cuanto más cerca o más inervada, más corto será el período; de la especie animal, en el caso del caballo, el período de incubación varía entre trece días a meses, pero por lo general es de cuatro semanas; de la edad del animal inoculado y del estado inmunitario de éste.

Los signos clínicos son variables, por lo que hacer un diagnóstico definitivo basándose solo en la clínica, es muy difícil. Los signos clínicos más comunes son característicos de trastornos profundos del sistema nervioso central, tales como los cambios de comportamiento. Los caballos infectados con el virus rábico, se encuentran deprimidos, pero también pueden mostrarse agresivos o huidizos.

Dependiendo de la severidad del caso, el caballo afectado con rabia puede presentar ataxia (incoordinación), permanece con la cabeza baja, da vueltas, tiene dificultad para tragar (disfagia), salivación (babeo), inapetencia, presenta tremores y convulsiones, puede estar echado con dificultad para levantarse, parálisis y caer en estado de semicoma o coma, muriendo en pocos días (fig. 2).

Figura 2.

Así mismo, los caballos pueden presentar otros signos clínicos tales como fiebre baja, cojera, tenesmo (espasmo doloroso del esfínter anal), pupilas dilatadas y fotofobia (aversión a la luz), ceguera, intentos de morder y masticación continua, sensibilidad en el sitio de la mordedura e hiperestesia (hipersensibilidad a los estímulos).

Debido a la generalidad de los signos clínicos de la rabia, ésta puede confundirse con otras enfermedades como el tétano, la forma neurológica del herpes virus equino 1 (EHV-1), encefalitis de origen viral (encefalitis equina este, oeste y venezolana), virus del Nilo Occidental, mieloencefalitis protozoaria equina (EPM), meningitis bacteriana, encefalomalacia micotóxica, tromboembolismo parasitario y botulismo. Otras alteraciones con signos clínicos similares a la rabia incluyen el envenenamiento con plomo y el traumatismo craneal y/o medular.

Diagnóstico

En vista que la rabia es una enfermedad zoonótica, siempre que el caballo presente signos clínicos que hagan sospechar de rabia, el animal debe ser examinado por un veterinario y éste debe tener cuidado con respecto al manejo del animal enfermo, ya que la enfermedad puede diseminarse a otros animales y a los humanos.

El diagnóstico ante mortem es difícil, por lo que la rabia se diagnostica post mortem mediante la remisión de la cabeza del caballo a un laboratorio de diagnóstico equipado para el manejo de tejidos sospechosos de rabia. Es conveniente consultar con el laboratorio sobre los tejidos a enviar y el manejo, almacenamiento y transporte de éstos.
El diagnóstico de la enfermedad se basa en la presencia de anticuerpos fluorescentes (técnica de inmunofluorescencia) y la demostración histopatológica de los cuerpos de Negri.

Tratamiento

No existe tratamiento eficaz para la rabia. Los caballos vacunados que se hayan expuesto al virus de la rabia, deben aislarse del resto de los animales y monitorizar la presencia de algún signo clínico de la enfermedad durante al menos 6 meses. En el caso de las personas que estuvieron en contacto con animales con rabia, éstas deben recibir tratamiento post-exposición contra la rabia de forma inmediata.

Pronóstico

Un vez que el caballo presenta los signos clínicos de la rabia, la muerte sobreviene entre 2 a 4 días posteriores y los caballos que reciben tratamiento de soporte, pueden sobrevivir hasta por dos semanas.

La rabia es una enfermedad de denuncia obligatoria ante los organismos oficiales competentes. Así mismo, todos los caballos que presentan cambios de comportamiento y alteraciones del sistema nervioso central, deben ser examinados por un veterinario y aislarse a fin de evitar la exposición humana y de otros animales al virus de la rabia.

Prevención y control

La prevención se basa en la vacunación con vacunas derivadas de cultivo de tejidos inactivados (virus muerto). Las vacunas se administran por vía intramuscular y los caballos pueden vacunarse a partir de los 3 a 4 meses de edad administrándose refuerzos anuales (fig. 3). 

Figura 3.

No obstante, existen diferentes esquemas de vacunación y su aplicación depende del estatus fisiológico e inmunológico de los caballos, las yeguas y los potros, así como de las vacunaciones previas administradas. Igualmente, el programa de vacunación contra la rabia se establece en función de la zona y la presencia del virus en ésta, bien sea en forma de brotes o casos aislados o de animales potencialmente portadores del virus. En este sentido, se recomienda la vacunación en zonas endémicas y establecer medidas prácticas para proteger sus animales contra la rabia, para ello es imperativo consultar con el veterinario el esquema de vacunación más adecuado, el cual debe repetirse anualmente e incluir todos los animales (caballos, perros y gatos), además de estar alerta de la presencia de animales silvestres y los cambios de comportamiento en los mismos. 

Referencias y mayor información



viernes, 6 de septiembre de 2013

"Un perro puede ser el mejor amigo del hombre, pero el caballo escribió la historia". Autor desconocido
"A dog may be man's best friend, but the horse wrote the history". Author unknown

miércoles, 28 de agosto de 2013

sábado, 27 de julio de 2013

Importancia del examen de pre-compra en los caballos

Importancia del examen de pre-compra en los caballos

Para las personas amantes de los caballos la compra de un caballo es un momento lleno de emoción y de grandes expectativas. Desafortunadamente, muchos caballos después de comprados, no son los más adecuados para los fines y usos previstos que tiene el comprador. Generalmente, esta falta de adecuación se debe a una cojera, a problemas de comportamiento o a trastornos generales de la salud que no fueron notados por el comprador al momento de la negociación.

Antes de realizar la compra de un caballo se debe recabar la mayor cantidad de información posible de éste, para ello es importante consultar con un veterinario de confianza y con experiencia en exámenes de pre-compra. El futuro comprador debe informarle al veterinario cual es el destino o uso que tendrá el caballo a comprar, a saber, deporte, ocio o cría y en función de eso, el veterinario determinará qué tipos de exámenes se deben realizar al caballo. También es importante que el comprador acompañe al veterinario cuando éste realice el examen de pre-compra, de esta manera podría aclarar cualquier duda que tenga sobre el caballo.

El comprador debe tener claro a la hora de comprar un caballo los siguientes aspectos: 1) que el animal debe estar en concordancia con sus necesidades; 2) que en el negocio de los caballos el comprador siempre debe tener cuidado y 3) que el examen previo a la compra es una inversión inteligente que le da tranquilidad, de lo contrario, la compra de un caballo puede transformarse en una experiencia frustrante y desalentadora.

El examen de pre-compra de un caballo tiene un gran potencial conflictivo y la finalidad de éste es que el comprador quede satisfecho y conforme con la compra, lo cual se relaciona con sus necesidades y requisitos. Así mismo, en este tipo de exámenes el veterinario puede verse involuntariamente atrapado en el medio de una disputa que podría terminar en una demanda legal. Por todo esto, es importante una clara y honesta comunicación entre el comprador, el vendedor y el veterinario, la cual debe incluir los siguientes aspectos:
  1. Definir claramente las expectativas y metas del comprador con respecto al caballo.
  2. Determinar las expectativas del comprador con respecto al examen de pre-compra. En este sentido se debe tener en cuenta que los exámenes de pre-compra pueden ir desde lo más básico hasta el empleo de pruebas y exámenes específicos de diagnóstico, lo cual incrementaría los costos. En este sentido, el presupuesto del comprador, el tipo de caballo y el uso al cual estará destinado el animal, juegan papel importante en el tipo de examen a realizar.
  3. Obtener una información completa por parte del vendedor en cuanto al historial del animal (salud, trabajo, etc.). En relación al trabajo y si es un caballo de competición, el nivel de rendimiento, sobre todo el de los trabajos más recientes y la intensidad de éstos. En relación a la salud, cuidados que ha recibido el animal, plan sanitario y problemas de salud y su tratamiento, tales como: vacunaciones, cojeras, cólicos, cirugías, diarreas, tos, infecciones, traumas, etc.

Examen de pre-compra

El examen de pre-compra es un examen clínico detallado que se realiza con o sin la ayuda de cualquiera de los recursos o técnicas de diagnóstico disponibles para tal fin. Estas técnicas se utilizarán como complemento del examen clínico, según el criterio del veterinario y las características del tipo de examen de pre-compra a realizar. Entre las técnicas más utilizadas podemos mencionar los siguientes: análisis de laboratorio (ej. hematología, química sanguínea, test de Coggins, descarte de hemoparásitos, coprología, toxicología), radiología (convencional o digital), ecosonografía, endoscopía (en reposo o en ejercicio), electrocardiografía, oftalmoscopia, termografía, entre otros.

Para poder realizar apropiadamente el examen de pre-compra se debe disponer de ciertas condiciones, a saber: un ambiente tranquilo y libre de ruidos molestos; un área con poca iluminación para realizar la evaluación ocular; un área con piso duro y blando y libre de obstáculos, en la cual se pueda caminar y trotar el caballo, y un área en la que se pueda montar el caballo. En caso de no contar con estas condiciones, se sugiere considerar el traslado del animal a un sitio donde se pueda disponer de ellas.
    
Una vez realizado el examen de pre-compra, el veterinario debe realizar un informe final por escrito, identificando al caballo examinado y detallando los problemas encontrados. Así mismo, el informe debe contener una descripción detallada del caballo (reseña), además de la hora, fecha y lugar de la realización del examen. En este informe es aconsejable no dar opiniones acerca de la conveniencia o no del caballo, lo cual es responsabilidad del comprador. No obstante, el informe debe incluir una opinión sobre el significado funcional de cualquiera de los resultados anormales encontrados al momento del examen.

Es importante que el veterinario realice el examen de pre-compra utilizando un protocolo o una lista, a fin de evitar pasar por alto cualquier aspecto importante o sistema corporal. Los protocolos son variados y los más utilizados son los sugeridos por la Asociación Americana de Especialistas en Equinos (AAEP) y la Asociación Británica de Veterinarios de Equinos (BEVA), aún cuando cada veterinario puede elaborar su propio protocolo, tomando como base su experiencia y otros protocolos sugeridos.

A fin de evitar conflictos de intereses, el veterinario que atiende a un caballo en venta, debe abstenerse de realizar el examen de pre-compra, aún cuando el comprador se lo solicite. En estos casos, el veterinario debe recomendar a otros veterinarios para que el comprador decida quien realizará el examen de pre-compra. Así mismo, toda la información obtenida durante el examen de pre-compra, es confidencial y es propiedad del comprador que solicitó el examen y el veterinario, no debe discutir con el vendedor los detalles de los hallazgos obtenidos en el examen sin la autorización del comprador, así como tampoco con otro comprador, a menos que éste solicite al veterinario realizar el examen de pre-compra en su nombre.
   
En conclusión, la compra de cualquier caballo tiene un riesgo y a fin de disminuir ese riesgo y proteger la inversión, se debe realizar un examen de pre-compra, mediante el cual se logra identificar los problemas existentes o potenciales que el caballo a comprar podría tener, dándole tranquilidad, seguridad y satisfacción al comprador. Por todo ello, la consulta con un veterinario de confianza y con experiencia en la realización de exámenes de pre-compra, es garantía de una buena inversión.

Dr. Ronald G. Holmbak-Petersen Ebner
Médico Veterinario PhD
Profesor Asociado DCV - UCLA
Venezuela

sábado, 1 de junio de 2013

A los interesados en los temas de acelerometría, análisis de la locomoción en el equino y agonistas alfa2, me es grato publicar este nuevo enlace del siguiente artículo publicado en el American Journal of Veterinary Research titulado:

"Accelerometric comparison of the locomotor pattern of horses sedated with xylazine hydrochloride, detomidine hydrochloride, or romifidine hydrochloride".

Autores: López San Román F.J., Holmbak-Petersen R., Varela, M., Del Alamo, A.M. y Santiago, I. 

http://avmajournals.avma.org/doi/abs/10.2460/ajvr.74.6.828?url_ver=Z39.88-2003&rfr_id=ori:rid:crossref.org&rfr_dat=cr_pub%3dpubmed&